sábado, 28 de febrero de 2026

Niégalo todo
que te comiste el plato del otro
que vandalizaste la mañana
que renunciaste al aliento
que solo imaginaste la novela
que no supiste contar el tiempo
que robaste a los necesitados
que humillaste al derrotado
que salvaste el abismo sin ayuda
que te fuiste con todos los bienes
que quebraste la rama que te sostenía
que terminaste el camino sin comprender
que te sacaron por carecer de gracia
que no perdonaste al sapiente
que no hiciste nada por el clemente
que te dormiste al final del concierto
que te sentaste en mitad de la calle
a esperar quién te recogiera.
Soy

después del desacato y la angustia
del vituperio exacerbado
de la huída precipitada
del enojo voluntario

quien se retira de la fiesta
y se cubre con su manta 
para dormir los días
tal y como sucedieron
Si pudiera, abrazaría, uno por uno, esos los árboles que son los años y la memoria, 
sepultaría el horror que dejaron mis pasiones, en el paso juvenil después de la encrucijada,
regresaría de mi estruendoso viaje, para adquirir la forma de algo muy parecido al silencio,
haría de las mañanas una corriente de agua, capaz de liberar la ansiedad, la obsesión y la belleza.

jueves, 19 de febrero de 2026

no soy el paso
que creo dar
soy pronóstico
de tormenta
también eso
ayer me comí una papaya con los rayos del sol
eran pepitas y minutos tan dulces como la vida misma
conté la serie infinita que me aleja cada día del centro
y escribí que cada existencia cerca o lejos es una creencia